martes 8 de mayo de 2007

POR QUE ME DUELE TANTO

Por qué me duelen tanto tus palabras ásperas, tu mirada fría y esa expresión en tu rostro, por qué me duele tanto tu juventud robada, la protección que te han negado, la soledad que te atosiga y esa sed de ternura, por qué me duelen tanto.
Por qué me duelen tanto si apenas te conozco, si no hay nada que nos una, si no me perteneces, por qué me duelen tanto.
Por qué esta mañana mientras más dura te mostrabas, más carente te veía y tenía tantos deseos de resarcirte de todo lo que la vida te ha robado.
Por qué me duele tanto que te fueras molesta, con los oídos cerrados a la voz que te hablaba. Por qué me dolió tanto conocer que en tu historia, hubo un lugar vacío justo junto a tu cuna.
Por qué me duele tanto ver como mis niños sufren... por qué me duele tanto sentir que soy inútil, incapaz de aliviar sus cargas, de arrancarles una sonrisa, de robarles un abrazo, de regalarles un sueño y una esperanza en el futuro.
Por qué me duele tanto Señor, por qué me duele tanto.